Escritos e interpretacion de un hombre de honor
sábado, 13 de junio de 2020
jueves, 11 de junio de 2020
¿Cómo Argentina pasó de ser el país más rico del mundo a uno de los mas empobrecidos?
El peronismo dio inicio a una era de enorme gasto público y proteccionismo económico extremo en Argentina. (Archivo).
A finales del siglo XIX Argentina era el país más rico del mundo. No se trataba de que fuera una economía grande para la región. Era, con todas las letras, el país más poderoso del planeta, en términos económicos, por encima de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y las potencias habituales. Durante ese tiempo, en la capital argentina se construyeron todo tipo de monumentos y edificios que hoy siguen adornando la que es, por mucho, la ciudad más hermosa y con la arquitectura más fascinante de América Latina, a pesar de que el socialismo implementado desde hace décadas ya ha comenzado a deteriorar el paisaje visual de Buenos Aires.
Para el año 1895 Argentina tenía un PIB per cápita de 5 786 dólares, seguido por Estados Unidos y Bélgica en tercer lugar.
Pero ¿qué pasó? ¿Cómo la economía argentina pasó de ser la más rica del mundo, al desastroso estado de la actualidad con una deuda externa impagable y un nivel de pobreza de alrededor del cincuenta por ciento, (según datos aportados por Bloomberg), muy cerca de Venezuela? La respuesta es sencilla: un proteccionismo exacerbado, acompañado de una buena dosis de gasto público, demagogia populista, estatización y corrupción de muchos dirigentes políticos y de la justicia.
El presidente Julio Argentino Roca fue quizás el mayor artífice del crecimiento económico argentino. En su primer mandato se produjo una expansión de la tierra, el trabajo y el capital debido a la inmigración que fue bien aprovechada, con el otorgamiento de tierras disponibles. En aquel entonces la lana de oveja era uno de los principales productos de exportación, y poco a poco la carne argentina fue ganando espacio y una enorme reputación en los mercados internacionales.
Bajo el mandato de Roca se produjo la llamada Conquista del Desierto, que recuperó el control de millones de hectáreas de la actual Patagonia, que estaban siendo invadidas por malones de araucanos, (posteriormente se autodenominaron Mapuches), provenientes del otro lado de los Andes y que no sólo robaban ganado sino que atacaban ferozmente a los verdaderos nativos originarios del sur argentino, los Tehuelches.
Mediante privatizaciones, exportaciones e incentivos a la producción y al agro, la economía argentina volvió a ponerse sobre ruedas. Un par de años después se convirtió en el país más rico del mundo. Empezó entonces el proceso de industrialización de la Nación, que en 1914 representaba el 16 % del PIB.
Argentina fue, además, un ejemplo exitoso de inclusión migrante: italianos, judíos, portugueses, alemanes, españoles, polacos, rusos, etc, conformaron una gran ola inmigratoria. Varios de estos llegaron con capital para invertir, lo que repercutió de manera favorable en el país. Entre 1870 y 1920 más del 70 % de la inversión extranjera en la región llegó a Argentina.
Sin embargo, la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión norteamericana afectaron a la economía argentina debido a que sus principales socios comerciales perdieron capacidad de pago. El 1 de mayo de 1933 se firma el desventajoso Pacto Roca-Runciman, que establecía que el Reino Unido se comprometía a continuar comprando carnes argentinas siempre que su precio fuera menor al de los demás proveedores mundiales. Como contraparte, Argentina aceptó inexplicablemente la liberación de impuestos para productos británicos, al mismo tiempo que se comprometió a no habilitar frigoríficos de capitales nacionales. A pesar de estos acontecimientos, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Argentina había alcanzado un excedente comercial de 1,7 mil millones de dólares acumulados. Entonces llegó al poder el sujeto que cambiaría para siempre la historia de Argentina: Juan Domingo Perón.
Juan Domingo Perón en su primer mandato
La primera etapa peronista se caracterizó por mantener un exacerbado gasto público que justificaba con “redistribuir el ingreso hacia los más pobres” y empezar a intervenir con fuerza en la economía.
Los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos, damos al pueblo un abrazo de justicia y amor.
Como doctrina económica, el justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.
Cuando Perón asumió como presidente en 1946, había aproximadamente quinientos mil trabajadores agremiados. En 1951 esta cifra se había elevado a tres millones.
De esta forma se inició la gran debacle económica argentina. Los factores domésticos impulsados por Perón, impresión descontrolada de billetes, alto gasto público, inflación excesiva, proteccionismo elevado y un exceso de regulaciones, fueron dañando la competencia empresarial de la Nación, pulverizando los márgenes de producción y derrumbando la bonanza económica, a cambio de una “redistribución de los ingresos”. Los argentinos empezaron a empobrecerse, pero tenían al frente a un hombre que les decía que estaba luchando por ellos. Algo muy similar a lo que haría años después Hugo Chávez en Venezuela.
Los problemas económicos suscitados en Argentina tras ser la economía más pujante del planeta, junto a desencuentros de Perón con la Iglesia, censuras comunicacionales a la “oposición” y la violación de derechos humanos, propiciaron el golpe de Estado que lo sacaría del poder y llevaría al exilio en 1955.
Desafortunadamente, para los argentinos, los militares que vinieron a sustituir a Perón no lo hicieron mucho mejor. Estos vendrían a ser la versión de Macri del siglo pasado.
Hoy en día, y a pesar de su lejana muerte, Juan Domingo Perón sigue gobernando los designios de los argentinos. Esto se debe en gran parte a un adoctrinamiento feroz. Es sencillo caminar por las ciudades argentinas y encontrarse con plazas, calles, avenidas, estaciones que lleven el nombre de Perón, al que ahora se suma el apellido Kirchner, quienes parecieran estar dispuestos a iniciar una nueva hegemonía política en el país. No en vano el edificio de Correo Central de Buenos Aires, uno de los más hermosos en el país, fue rebautizado como Centro Cultural Kirchner, y así han ido de a poco adueñándose del presente y el futuro argentino a través de los nefastos símbolos que hicieron retroceder a la Argentina de los primeros lugares en las economías del mundo, a uno de los últimos.
Centro Cultural Kirchner, edificio que fuera en el pasado la sede del Correo Central de Buenos Aires; patrimonio público rebautizado con el apellido Kirchner
El peronismo sumió
a la economía argentina en una ola de proteccionismo nacional socialista que ha
ido arruinando la iniciativa privada.
A finales del siglo XIX Argentina era el país más rico del mundo. No se trataba de que fuera una economía grande para la región. Era, con todas las letras, el país más poderoso del planeta, en términos económicos, por encima de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y las potencias habituales. Durante ese tiempo, en la capital argentina se construyeron todo tipo de monumentos y edificios que hoy siguen adornando la que es, por mucho, la ciudad más hermosa y con la arquitectura más fascinante de América Latina, a pesar de que el socialismo implementado desde hace décadas ya ha comenzado a deteriorar el paisaje visual de Buenos Aires.
Para el año 1895 Argentina tenía un PIB per cápita de 5 786 dólares, seguido por Estados Unidos y Bélgica en tercer lugar.
Pero ¿qué pasó? ¿Cómo la economía argentina pasó de ser la más rica del mundo, al desastroso estado de la actualidad con una deuda externa impagable y un nivel de pobreza de alrededor del cincuenta por ciento, (según datos aportados por Bloomberg), muy cerca de Venezuela? La respuesta es sencilla: un proteccionismo exacerbado, acompañado de una buena dosis de gasto público, demagogia populista, estatización y corrupción de muchos dirigentes políticos y de la justicia.
En aquella época, Argentina tenía una economía
manejada por verdaderos estadistas que llevaban a cabo una verdadera
planificación estratégica del gobierno de la Nación, materializada en planes de
corto, mediano y largo plazo a cumplir por los sucesivos gobiernos.
Debe tenerse en
cuenta que al asumir en 1869 su presidencia Sarmiento, ordenó el primer censo
nacional, con especial énfasis en determinar no solamente la cantidad de
habitantes, sino fundamentalmente el grado de alfabetización de la población,
este primer censo determinó que en el extenso y rico territorio argentino,
había algo más de un millón y medio de habitantes y lo más grave: más del
noventa por ciento era analfabeto.
Como consecuencia
de esta muy grave realidad, el presidente ordenó enfáticamente construir escuelas,
escuelas, escuelas y en el período presidencial de seis años, se construyeron
más de mil quinientos establecimientos educativos, paralelamente se incentivó
el ingreso al país de maestros y
educadores de prestigio internacional, estas extraordinarias e importantes
medidas lograron que la República Argentina lograra en pocos años, ser el país
con mayor grado de alfabetización de toda América e incluso de muchos países de
Europa.
Además como consecuencia del primer censo y ante la
realidad de un país con la mayor parte de su territorio deshabitado, la
estrategia de los sucesivos gobiernos fomentó enérgicamente la inmigración más
amplia posible, fue tal la cantidad de inmigrantes que se debió construir el
llamado Hotel de Inmigrantes que aún sobrevive el viejo edificio en la zona de
Retiro, enorme hotel para los extranjeros recién llegados para alojarlos hasta
que estos se establecieran en las distintas localidades de la Patria.
Estas verdaderas Políticas de Estado, permitieron
que en la Argentina, con el aporte de conocimientos de la inmigración de muchos
países, mayoritariamente italiana y española, se comenzara a trabajar el campo y
a exportar en grandes cantidades, productos agropecuarios a todo el mundo.
El presidente Julio Argentino Roca fue quizás el mayor artífice del crecimiento económico argentino. En su primer mandato se produjo una expansión de la tierra, el trabajo y el capital debido a la inmigración que fue bien aprovechada, con el otorgamiento de tierras disponibles. En aquel entonces la lana de oveja era uno de los principales productos de exportación, y poco a poco la carne argentina fue ganando espacio y una enorme reputación en los mercados internacionales.
Bajo el mandato de Roca se produjo la llamada Conquista del Desierto, que recuperó el control de millones de hectáreas de la actual Patagonia, que estaban siendo invadidas por malones de araucanos, (posteriormente se autodenominaron Mapuches), provenientes del otro lado de los Andes y que no sólo robaban ganado sino que atacaban ferozmente a los verdaderos nativos originarios del sur argentino, los Tehuelches.
Hay que tener
especialmente en cuenta también, que la pérfida Albión llegó a publicar
mapas en el siglo diecinueve, en los
cuales casi toda la Patagonia Argentina figuraba como dependencia de las
Malvinas, denominadas por los invasores y usurpadores ingleses como Falklands.
Todas las extensas tierras recuperadas en la
Patagonia, posteriormente serían aprovechadas para fortalecer e incrementar la
producción y, por ende, la economía del país. Durante ese período, en la
economía de la Pampa se pasó de cultivar unos 2 millones de hectáreas, a más de
20 millones; la producción de carne y granos también aumentó exponencialmente
y, de a poco, Argentina, vendiendo al exterior sus productos, se convirtió en
el país más rico del planeta. Tal era así que para ese entonces el PIB per
cápita argentino era tres veces superior al del resto de países de una región
subdesarrollada.
Luego de unos años con algunos reveses económicos bajo la administración del sucesor de Roca, Miguel Juárez, quién cayó en el vicio del enorme gasto público, el ex mandatario de apellido “Argentino” volvió a la presidencia tras protestas por la afectación de la economía. Entonces se volvió a encaminar el rumbo.
Luego de unos años con algunos reveses económicos bajo la administración del sucesor de Roca, Miguel Juárez, quién cayó en el vicio del enorme gasto público, el ex mandatario de apellido “Argentino” volvió a la presidencia tras protestas por la afectación de la economía. Entonces se volvió a encaminar el rumbo.
Mediante privatizaciones, exportaciones e incentivos a la producción y al agro, la economía argentina volvió a ponerse sobre ruedas. Un par de años después se convirtió en el país más rico del mundo. Empezó entonces el proceso de industrialización de la Nación, que en 1914 representaba el 16 % del PIB.
Argentina fue, además, un ejemplo exitoso de inclusión migrante: italianos, judíos, portugueses, alemanes, españoles, polacos, rusos, etc, conformaron una gran ola inmigratoria. Varios de estos llegaron con capital para invertir, lo que repercutió de manera favorable en el país. Entre 1870 y 1920 más del 70 % de la inversión extranjera en la región llegó a Argentina.
Sin embargo, la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión norteamericana afectaron a la economía argentina debido a que sus principales socios comerciales perdieron capacidad de pago. El 1 de mayo de 1933 se firma el desventajoso Pacto Roca-Runciman, que establecía que el Reino Unido se comprometía a continuar comprando carnes argentinas siempre que su precio fuera menor al de los demás proveedores mundiales. Como contraparte, Argentina aceptó inexplicablemente la liberación de impuestos para productos británicos, al mismo tiempo que se comprometió a no habilitar frigoríficos de capitales nacionales. A pesar de estos acontecimientos, al comenzar la Segunda Guerra Mundial, Argentina había alcanzado un excedente comercial de 1,7 mil millones de dólares acumulados. Entonces llegó al poder el sujeto que cambiaría para siempre la historia de Argentina: Juan Domingo Perón.
El teniente coronel Perón, (sus posteriores
ascensos militares hasta el máximo de Teniente General), se le otorgaron
cumpliendo el causante tareas políticas y sin haber desempeñado ningún cargo o
comando militar, se hinchó de popularidad al ejercer como secretario de Trabajo
y Previsión, haciendo nexos con los sindicatos de trabajadores socialistas y
comunistas del país, y consiguiendo negociaciones que “favorecían” a los
empleados. La popularidad de Perón fue creciendo hasta llegar a convertirse en
vicepresidente, y luego ser electo presidente de Argentina.
La primera etapa peronista se caracterizó por mantener un exacerbado gasto público que justificaba con “redistribuir el ingreso hacia los más pobres” y empezar a intervenir con fuerza en la economía.
Juan Domingo Perón empezó a imponer fuertes
aranceles. De hecho, los cuatro principios fundamentales de su discurso fueron:
“mercado interno”, “nacionalismo económico”, “rol preponderante del Estado” y
“papel central de la industria”. Bajo estas premisas procedió, en 1946, a
nacionalizar el Banco Central de Argentina y creó la Junta Nacional de Granos y
el Instituto Argentino de Promoción al Intercambio, (IAPI), organismos manejados
políticamente y que obligaban a todos los productores agropecuarios a venderle
la producción al precio que el gobierno decidiera, la acumulación de todo lo
producido, luego era exportada por el estado, a partir de esta medida se
derrumbó la producción del hasta entonces llamado granero del mundo.
También
fueron estatizadas, entre 1946 y 1948, todas las líneas férreas del país que estaban
concesionadas a empresas británicas y francesas, a pesar de que faltaban pocos
años para la finalización de las concesiones, por esta innecesaria
“nacionalización”, Perón le condonó al pirata inglés la
millonaria deuda en libras esterlinas que había contraído por todos los
productos del campo que había importado durante el transcurso de la Segunda
Guerra Mundial.
Empezó a construir un discurso populista de índole nacionalsocialista, inspirado en los tiempos que vivió de cerca el fascismo de Mussolini en Italia y el nazismo alemán de Hitler. De hecho, Argentina fue acusada durante la era Perón de recibir y hacer negocios con los nazis. Bajo estos “principios económicos” también se lanzaron las “20 verdades peronistas”, que se convirtieron en mandamientos bíblicos para gran parte de los argentinos. Algunas de las “verdades” más preponderantes en su Gobierno eran las siguientes:
Ningún peronista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
Empezó a construir un discurso populista de índole nacionalsocialista, inspirado en los tiempos que vivió de cerca el fascismo de Mussolini en Italia y el nazismo alemán de Hitler. De hecho, Argentina fue acusada durante la era Perón de recibir y hacer negocios con los nazis. Bajo estos “principios económicos” también se lanzaron las “20 verdades peronistas”, que se convirtieron en mandamientos bíblicos para gran parte de los argentinos. Algunas de las “verdades” más preponderantes en su Gobierno eran las siguientes:
Ningún peronista debe sentirse más de lo que es ni menos de lo que debe ser. Cuando un peronista comienza a sentirse más de lo que es, empieza a convertirse en oligarca.
Para un peronista de bien no puede haber nada mejor
que otro peronista.
Los dos brazos del peronismo son la justicia social y la ayuda social. Con ellos, damos al pueblo un abrazo de justicia y amor.
Como doctrina económica, el justicialismo realiza la economía social, poniendo el capital al servicio de la economía y ésta al servicio del bienestar social.
Constituimos un gobierno centralizado, un Estado
organizado y un pueblo libre.
Cuando Perón asumió como presidente en 1946, había aproximadamente quinientos mil trabajadores agremiados. En 1951 esta cifra se había elevado a tres millones.
De esta forma se inició la gran debacle económica argentina. Los factores domésticos impulsados por Perón, impresión descontrolada de billetes, alto gasto público, inflación excesiva, proteccionismo elevado y un exceso de regulaciones, fueron dañando la competencia empresarial de la Nación, pulverizando los márgenes de producción y derrumbando la bonanza económica, a cambio de una “redistribución de los ingresos”. Los argentinos empezaron a empobrecerse, pero tenían al frente a un hombre que les decía que estaba luchando por ellos. Algo muy similar a lo que haría años después Hugo Chávez en Venezuela.
Los problemas económicos suscitados en Argentina tras ser la economía más pujante del planeta, junto a desencuentros de Perón con la Iglesia, censuras comunicacionales a la “oposición” y la violación de derechos humanos, propiciaron el golpe de Estado que lo sacaría del poder y llevaría al exilio en 1955.
Desafortunadamente, para los argentinos, los militares que vinieron a sustituir a Perón no lo hicieron mucho mejor. Estos vendrían a ser la versión de Macri del siglo pasado.
La falta de verdaderos estadistas y el consecuente
Planeamiento Estratégico de Gobierno, con los respectivos Planes de Corto,
Mediano y Largo plazo, planes que aprobados por ambas cámaras del Congreso
Nacional, se constituyeran en POLÍTICAS DE ESTADO, de cumplimiento obligatorio para los sucesivos
gobiernos, esta grave falencia sumada a una especie de fiebre peronista que
afectó a gran parte de la población provocó permanentemente, un gasto público
descontrolado, que continuó endeudando al país y enterrando la economía
argentina. Todo esto serviría de impulso para que 18 años después Perón
volviera del exilio para ser electo presidente.
Curiosamente, con la llegada de un Perón envejecido, se suscitó un enfrentamiento armado en los alrededores del aeropuerto de Ezeiza, entre una guerrilla comunista y una guerrilla de derecha, ambas apoyaban a Juan Domingo Perón. Por esta desnaturalización ideológica en la que grupos tan contrarios apoyaban al peronismo, es que se dice que “todos los argentinos son peronistas”
Curiosamente, con la llegada de un Perón envejecido, se suscitó un enfrentamiento armado en los alrededores del aeropuerto de Ezeiza, entre una guerrilla comunista y una guerrilla de derecha, ambas apoyaban a Juan Domingo Perón. Por esta desnaturalización ideológica en la que grupos tan contrarios apoyaban al peronismo, es que se dice que “todos los argentinos son peronistas”
. El enfrentamiento
terminó convertido en una masacre que dejó una gran cantidad de muertos.
Finalmente Perón a pesar de declararse socialista, daría la espalda a la
guerrilla comunista que había alentado y apoyado desde su exilio en España, lo
que da a entender lo difícil que ha sido comprender el peronismo, y, a su vez,
lo hábil, astuto e inescrupuloso, que fue el teniente coronel para sumar los
apoyos más convenientes.
Al poco tiempo Perón murió enfermo. Su regreso triunfal no tuvo la gloria tan esperada para los argentinos, y le sucedió en la Presidencia su esposa, María Estela Martínez de Perón, quien fungía como vicepresidente de Argentina, pero quién jamás logró el total apoyo de un peronismo dividido entre la extrema izquierda de los terroristas guerrilleros subversivos de Montoneros, aliados a otras organizaciones marxistas como el Ejército Revolucionario del Pueblo, (ERP), etc, organizaciones armadas ilegales que asesinaban a sindicalistas, diplomáticos, jueces, empresarios, policías, militares, tomaban comisarías, cuarteles militares, etc, a tal punto que sobrepasadas todas las fuerzas de Seguridad, el gobierno peronista constitucional promulgó el decreto “ SECRETO” número 261/75 del año 1975, por el cual se ordenaba a las Fuerzas Armadas de la Nación: “aniquilar el accionar subversivo”.
María Estela no pudo terminar su mandato, y en vez de ello volvieron los militares al poder, quienes, fueron rechazados, y se abrieron las puertas a las nuevas décadas peronistas de Argentina. Desde entonces Macri ha sido el único presidente no peronista electo capaz de terminar su mandato. Pero el “no peronista” debe ir entrecomillado, pues en más de una ocasión se pudo escuchar a Macri alabar en público a Juan Domingo.
De todos los presidentes que vendrían, Carlos Menem fue el único que intentó abrir el mercado argentino y romper el cerco proteccionista. Pero lo hizo acompañado de un enorme gasto público y políticas populistas y gran corrupción, al más fiel estilo peronista, por lo que nunca pudo balancear el patrimonio público argentino.
La maquinita de imprimir billetes, el proteccionismo exacerbado y el enorme gasto público, típico de gobiernos socialistas, han sido la guillotina de la economía argentina desde el primer Gobierno de Perón. Después llegaron los Kirchner, quienes también se denominan peronistas, pero más a la izquierda, y el populismo no paró.
Al poco tiempo Perón murió enfermo. Su regreso triunfal no tuvo la gloria tan esperada para los argentinos, y le sucedió en la Presidencia su esposa, María Estela Martínez de Perón, quien fungía como vicepresidente de Argentina, pero quién jamás logró el total apoyo de un peronismo dividido entre la extrema izquierda de los terroristas guerrilleros subversivos de Montoneros, aliados a otras organizaciones marxistas como el Ejército Revolucionario del Pueblo, (ERP), etc, organizaciones armadas ilegales que asesinaban a sindicalistas, diplomáticos, jueces, empresarios, policías, militares, tomaban comisarías, cuarteles militares, etc, a tal punto que sobrepasadas todas las fuerzas de Seguridad, el gobierno peronista constitucional promulgó el decreto “ SECRETO” número 261/75 del año 1975, por el cual se ordenaba a las Fuerzas Armadas de la Nación: “aniquilar el accionar subversivo”.
María Estela no pudo terminar su mandato, y en vez de ello volvieron los militares al poder, quienes, fueron rechazados, y se abrieron las puertas a las nuevas décadas peronistas de Argentina. Desde entonces Macri ha sido el único presidente no peronista electo capaz de terminar su mandato. Pero el “no peronista” debe ir entrecomillado, pues en más de una ocasión se pudo escuchar a Macri alabar en público a Juan Domingo.
De todos los presidentes que vendrían, Carlos Menem fue el único que intentó abrir el mercado argentino y romper el cerco proteccionista. Pero lo hizo acompañado de un enorme gasto público y políticas populistas y gran corrupción, al más fiel estilo peronista, por lo que nunca pudo balancear el patrimonio público argentino.
La maquinita de imprimir billetes, el proteccionismo exacerbado y el enorme gasto público, típico de gobiernos socialistas, han sido la guillotina de la economía argentina desde el primer Gobierno de Perón. Después llegaron los Kirchner, quienes también se denominan peronistas, pero más a la izquierda, y el populismo no paró.
El resultado: en la
actualidad Argentina es una de las peores economías del mundo, con una
población con un nivel de pobreza de alrededor del cincuenta por ciento y con
dirigentes políticos, sindicalistas y jueces procesados y/o condenados por
corrupción, algunos de los cuales actualmente ejercen importantes cargos públicos,
uno de otros muchos ejemplos
similares: Menem va por su tercer
período como senador nacional por La Rioja y está condenado por contrabando de
armas e imputado por la voladura de la Fábrica Militar de Río Tercero, la que
fue volada intencionalmente para ocultar las pruebas del armamento sustraído.
Hoy en día, y a pesar de su lejana muerte, Juan Domingo Perón sigue gobernando los designios de los argentinos. Esto se debe en gran parte a un adoctrinamiento feroz. Es sencillo caminar por las ciudades argentinas y encontrarse con plazas, calles, avenidas, estaciones que lleven el nombre de Perón, al que ahora se suma el apellido Kirchner, quienes parecieran estar dispuestos a iniciar una nueva hegemonía política en el país. No en vano el edificio de Correo Central de Buenos Aires, uno de los más hermosos en el país, fue rebautizado como Centro Cultural Kirchner, y así han ido de a poco adueñándose del presente y el futuro argentino a través de los nefastos símbolos que hicieron retroceder a la Argentina de los primeros lugares en las economías del mundo, a uno de los últimos.
Primero fue Néstor,
después Crisitna y ahora Máximo, el hijo de la pareja presidencial, quien ya
suena a aspirante a la Casa Rosada. De hecho, el actual presidente electo de
Argentina, Alberto Fernández, ya lo auspició diciendo: “Ojalá Máximo Kirchner
sea el próximo presidente”.
Y sí, Buenos Aires sigue siendo hermosa, de ensueño, pero esto se debe a las gestiones de Roca, la planificación y las construcciones de inicios del siglo pasado, después, la ciudad y el resto del país entraron en el letargo embrujado del socialismo peronista que ha convertido a la Argentina en un país que vive de las glorias del pasado y se la pasa sumergido en una crisis constante y dinámica desde hace décadas.
La historia argentina es muy triste y lamentable, quizás solo superada por la catastrófica historia política y económica venezolana. Pero esa ya es otra historia.
Y sí, Buenos Aires sigue siendo hermosa, de ensueño, pero esto se debe a las gestiones de Roca, la planificación y las construcciones de inicios del siglo pasado, después, la ciudad y el resto del país entraron en el letargo embrujado del socialismo peronista que ha convertido a la Argentina en un país que vive de las glorias del pasado y se la pasa sumergido en una crisis constante y dinámica desde hace décadas.
La historia argentina es muy triste y lamentable, quizás solo superada por la catastrófica historia política y económica venezolana. Pero esa ya es otra historia.
martes, 9 de junio de 2020
Coincidencias. Por Miguel De Lorenzo
Otra vez el inquietante perfil del pais en vías de disolución. Nada nuevo, la reiterada escenografia de antes, durante y después del 2001. La misma inclaudicable perversión de los políticos criollos, ideólogos de la esclavitud y corruptos hasta la nausea.
Casualmente, o no tanto, fue la crisis de 2001 el momento elegido por Toni Negri para visitar la Argentina.
El neomarxista, o pos marxista italiano, Antonio Negri, fue uno de tantos jóvenes salidos de los grupos de acción católica, – bien lo sabemos los argentinos – que por misteriosos caminos, desembocó en las aguas tormentosas del terrorismo revolucionario bolchevique.
Pasado el tiempo, Negri, un intelectual brillante, acorralado por la ruinosa caída del régimen soviético, dio un nuevo y original giro a un marxismo destartalado por la derrota.
Fue de la mano de Negri que los intocables del materialismo Marx, Engels, Lenín y hasta el mismo Gramsci, pasando por Hegel, fueron en parte desplazados por Spinoza.
El novedoso pos marxismo que Negri elabora, incluye una hermenéutica diferente a las ideas centrales del marxismo conocido, cambia el significado de multitud, de pueblo, de trabajo etc., etc.
Esta larga introducción sobre Negri viene a cuento de una de sus propuestas vinculada a la idea de que entiende por trabajo y como debe ser pagado.
Para el italiano: “Una de las reivindicaciones fundamental que nace del movimiento antiglobal es la del salario garantizado, el salario de ciudadanía o la renta básica universal. ¿Por qué? Porque es el trabajo social que debe ser reconocido y pagado. Porque es la relación entre el ser ocupado, el ser desocupado, el ser antes o después del trabajo… estudiar para entrar y ser fuerza de trabajo, etc., etc”
Casi al mismo tiempo que trabajamos sobre la obra de Negri, nos salieron al cruce recientes declaraciones del Papa Francisco: “Va llegando la hora de establecer un salario básico unversal”. Es casi innecesario señalar la absoluta coincidencia entre ambas propuestas. Lo que tal vez fuese un poco más difícil, sería encontrar similitudes con la doctrina social de la Iglesia.
Como para que nadie dude, el Arzobispo Fernández en una entrevista al diario Perfil, le preguntaron respecto de la situación actual y el rol de Jorge Bergoglio, señaló que: «el Papa Francisco insiste en unir lo espiritual y lo social», pero planteó que «con personajes como un Bolsonaro, Boris Johnson y Donald Trump le es más difícil mantener este mensaje social».
Debemos decirlo, nobleza obliga, en este punto Tucho tiene razón, vaya usted a dialogar con esa gente. Claramente imposible.
Para hablar del pueblo de Dios no hay como Maduro, Cris, Noriega, Evo Morales, la dirigencia China, Grabois, etc.
Pongamos el caso Trump, el tipo se declara provida, participa activamente en las campañas antiaborto y le quita apoyo económico a Planned Parenthood, rompe con la OMS y por si fuera poco, ahora quiere abrir los templos en EEUU para que la gente pueda ir a rezar. Es evidente que el Arzobispo la tiene clara, como un católico podría entenderse con ese energúmeno, que propone “ir a rezar”.
Tampoco escapó de la tormenta vaticana, Matteo Salvini, resulta que al buen hombre se le ocurrió andar por la vida con un rosario en la mano. Un intratable.
Toni Negri elabora con el posmarxismo un modelo de dominación social e individual , un desarraigo del hombre de su tierra y de las tradiciones, una degradación humana, que hasta podría superar en su mucha miseria al modelo soviético.
Negri se aleja de la lucha de las milicias armadas y opta por la guerra molecular, que entre otras cosas, es la de los piquetes, ocupaciones, usurpaciones, cortes de rutas y calles, peleas entre bandas, etc se va naturalizando el caos, es en suma la permanente transgresión y el enfrentamiento continuo.
Y aquí nos encontramos con otra curiosidad, el Papa Francisco repite una y otra vez hagan lío.
¿Estarán expresando lo mismo? ¿Será ese tipo de lío, el “lío molecular” al que se refiere el Papa?
Como las coincidencias se multiplican, y el posmarxismo o como quieran llamarlo, encuentra explícita acogida en la herejía llamada teología del pueblo, se van comprendiendo un poco más los vínculos vaticanos con el gobierno enemigo de Cristo, corrupto, destructor y abortista de los Fernández.
El 25 de Mayo, otro Arzobispo, Mario Poli, repitió, para no queden dudas, palabras del Papa: “y esto es importante porque todos sabemos que defender la gente supone un descalabro económico. Sería triste que se optara por lo contrario, lo cual llevaría a la muerte a muchísima gente, algo así como un genocidio virósico”.
Pocas veces estuvo tan claro el Papa, hay quienes dicen que en el llamado de la noche, el profe le agradeció su constante apoyo para seguir deconstruyendo el país.
lunes, 8 de junio de 2020
Pobre Mar Argentino
EL MAR ARGENTINO NO SÓLO ESTÁ DEPREDADO POR LA PESCA ILEGAL DE BUQUES EXTRANJEROS ANTE LA AUSENCIA DE LA ARMADA Y LA PREFECTURA NAVAL POR CARENCIA DE MEDIOS Y BUQUES, SINO TAMBIÉN DESDE EL AÑO 2017, ESTÁ SIENDO DESTRUIDO EL EXTENSO Y RICO MAR ARGENTINO POR UNA EMPRESA NORUEGA INTERESADA EN LA EXPLOTACIÓN DE HIDROCARBUROS.
Greenpeace denuncia “bombardeo sísmico” del Mar Argentino autorizado durante el gobierno de Macri
Dice que los permisos a la noruega TGS por el ex ministro de Energía Juan José Aranguren y el ex secretario Gustavo Lopetegui se hicieron “de espaldas a la sociedad” y que la actividad afecta áreas protegidas y especies marinas. Aranguren señaló que el procedimiento fue abierto y transparente.
Hoy, Día mundial de los Océanos, la organización ambientalista Greenpeace denunciará a Juan José Aranguren y Gustavo Lopetegui, respectivamente ministro de Energía y Minería y secretario de Energía durante el gobierno de Mauricio Macri, por “la falta de transparencia” y la concesión “a espaldas de la sociedad” de permisos de exploración sísmica a la empresa noruega TGS por más de un millón de kilómetros cuadrados en el Mar Argentino hasta el año 2025.
La presentación será de tipo testimonial, no judicial. Entre las áreas habilitadas, adelantaron fuentes de la organización, se incluyen zonas identificadas como futuras áreas marinas protegidas por la importancia de sus ecosistemas y que son hábitat de, entre otras especies, el delfín franciscana, la ballena franca austral y diversas especies de pingüinos.
Las áreas abarcadas, destacaron, también incluyen zonas de forrajeo del Pingüino de Magallanes y de producción de anchoíta, merluza y calamar, entre otras especies marinas. Según Greenpeace, los permisos se otorgaron “sin consulta pública ni tratamiento parlamentario, a pesar de su extenso alcance, para realizar exploración sísmica de hidrocarburos”.
Esta práctica, que la organización ya denunció en otras ocasiones consiste en la generación de potentísimas ondas sonoras mediante cañones de aire que impactan áreas de más de 300.000 kilómetros cuadrados, una superficie similar a la de la provincia de Buenos Aires.
Según Greenpeace, los permisos se otorgaron “sin consulta pública ni tratamiento parlamentario, a pesar de su extenso alcance, para realizar exploración sísmica de hidrocarburos”.
“La intensidad del sonido es comparable a las bombas de Hiroshima o Nagasaki. Toda la biodiversidad marina, en especial los mamíferos como ballenas y delfines, es afectada”, dice un borrador de la presentación que hará el grupo ambientalista.
El proceso de otorgamiento de permisos lo inició en 2017 el entonces ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, mediante la Resolución 19-E/2017 de su cartera. El permiso era por un plazo de dos años y abarcaba 444.700 kilómetros cuadrados, dice Greenpeace, pero en 2019 la cartera, devaluada a secretaría de Energía y a cargo de Gustavo Lopetegui, extendió el permiso a través de la resolución 94/2019 de esa repartición, hasta el 7 de febrero de 2025.
Aranguren, acompañando al ex jefe de Gabinete, Marcos Peña, en una presentación ante el Congreso. Peña, dijo Aranguren, mencionó al menos 3 veces al Congreso la concesión de estos permisos que fueron publicados en el Boletín Oficial siguiendo todos los procedimientos legales
Tónica
Consultado por Infobae, Lopetegui respondió que se mantendría “en la tónica que mantuve desde que me fui del gobierno, no hacer ninguna declaración”. Desde el entorno del actual secretario de Energía, Sergio Lanziani, dijeron también que no harían ningún comentario sobre el tema.
Aranguren, en cambio, respondió que el ministerio de Energía y Minería, que encabezaba, “dio siempre cumplimiento a la legislación vigente e impulsó las mejoras regulatorias que aseguraran una mayor transparencia y la modernización de las prácticas de la industria” y se remontó a la ley 17.319, de 1967, que creó los “permisos de reconocimiento superficial”, luego “reglamentados por la Resolución SE 131” que -señaló- “obliga a los permisionarios aplicar las técnicas más modernas, racionales y eficientes” y a cumplir todas las normas vigentes respecto de la ejecución de los trabajos, incluyendo las de protección del ambiente".
También invocó la Resolución SE 25/2004 sobre los “Estudios Ambientales para Permisos de Exploración y Concesiones de Explotación de Hidrocarburos” y resaltó que los permisos de prospección preliminar son “no exclusivos, es decir que pueden otorgarse a todos los solicitantes que así lo requieran y no confieren derechos sobre las áreas prospectadas”. El procedimiento, agregó, involucró también a la secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, que supervisaba los estudios de Impacto Ambiental antes de autorizarse cualquier permiso.
Más aún, señaló Aranguren, fue justamente su cartera la que promovió en 2018 una resolución para “asegurar la transparencia de los procedimientos y brindar seguridad jurídica a los interesados" de la que surgió el “Reglamento para el Otorgamiento de Permisos de Reconocimiento Superficial en el Ámbito Costa Afuera Nacional”, que explicita el requisito de un estudio de impacto ambiental, y también la Resolución Conjunta 3/2019 de la secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable para “unificar criterios y armonizar procedimientos administrativos” de los que participaban Energía, Ambiente y Agricultura, Ganadería y Pesca.
Todas las resoluciones de otorgamiento de permisos se publicaron en el Boletín Oficial, dijo el ex ministro de Macri, quien incluso recordó que en sus informes al Congreso el entonces Jefe de Gabinete, Marcos Peña, “mencionó estos permisos de reconocimiento superficial en al menos tres ocasiones”.
En otro tramo de su denuncia, Greenpeace considera “preocupante que una empresa (por la noruega TGS) tenga semejante poder para vulnerar la biodiversidad y los ecosistemas del Mar Argentino” e insiste en que el proceso tuvo lugar “a espaldas de la sociedad argentina”, que los permisos excedieron el plazo de gestión del gobierno otorgante y se dieron luego de “una simple presentación administrativa de una Evaluación de Impacto Ordinaria ante la Secretaría de Energía”.
De ese modo, dice Luisina Vueso, coordinadora de la campaña por la protección del Mar Argentina de Greenpeace, TGS consiguió una suerte de “carta blanca para realizar una de las actividades más dañinas e invasivas como la exploración sísmica, bombardeando prácticamente toda la plataforma continental del Mar Argentino”.
TGS es una empresa noruega de geoservicios offshore, incluidos mapeos 3D, para empresas petroleras. Su lema es “la energía empieza con nosotros”. En agosto de 2019 adquirió a la también noruega Spectrum y se jacta de ser líder mundial en exploración sísmica de ultramar gracias a una “exhaustiva selección de tecnologías marinas avanzadas para delinear, caracterizar y monitorear reservorios petroleros”.
Campaña
A fines de abril Greenpeace ya había denunciado la exploración sísmica por onda sonora en el Mar Argentino. “Se trata de disparos con cañones de aire submarinos que emiten ruidos increíblemente potentes. Las ondas sonoras viajan al fondo del océano, se reflejan y son captadas por sensores remolcados detrás de los buques de exploración", explicó.
De resultas, dijo entonces Vueso, “los ecosistemas marinos y las especies que viven allí están sufriendo un bombardeo acústico sin precedentes. Hay enormes buques generando ondas extremadamente ruidosas bajo el mar para encontrar nuevas zonas de donde extraer hidrocarburos, que seguirán contaminando el planeta una vez que sean utilizados”.
La argentina Fernanda Arduino, en una expedición de Greenpeace contra el bombardeo sísmico de la compañía noruega TGS, autorizada a explorar el Mar Argentino.
Esa es, precisamente, otra objeción de Greenpeace. “No solo las especies que allí viven sufrirán un bombardeo acústico sin precedentes para encontrar zonas donde extraer hidrocarburos, sino que dicha industria traerá consecuencias peores aún para el Mar Argentino”.
La posterior expansión de la frontera petrolera “expondría a los ecosistemas y a las costas de nuestro Mar a riesgos incalculables, como un posible derrame petrolero”, dice la organización.
“Considerando el contexto actual de crisis climática, la prioridad del gobierno en términos energéticos debe ser el abandono de los combustibles fósiles y una transición hacia energías limpias”, dijo Vueso. Aranguren señaló que desde su cartera se impulsaron las energías renovables “en consonancia con el compromiso de nuestro país con los Objetivos de Desarrollo Sustentable de las Naciones Unidas” y que la “transición energética” del sector hizo que la participación de las energías renovables pasara “de menos del 1% hasta el 10% de la generación eléctrica en abril de 2020”.
domingo, 7 de junio de 2020
¿Sólo impunidad?, por Enrique G. Avogadro
La mirada del Dr. Avogadro vislumbrando un horizonte sombrío y peligroso.
¿Sólo impunidad?
"Nunca te pierdas el placer de la venganza".
Néstor Kirchner
A la fuerte luz que iluminó la realidad nacional estos días, con las ya expuestas fracturas en el Frente para Todos, me parece que todos debiéramos repensar aquello que sostuvimos hasta ahora, esto es, que Cristina Fernández sólo perseguía la impunidad para ella y sus hijos y que, mientras Alberto Fernández la pudiera garantizar, le permitiría ejercer las atribuciones del cargo presidencial.
Esa indemnidad sigue siendo uno de sus objetivos principales, pero ello sólo no puede justificar tanta exposición internacional con la que confronta con las posiciones del Gobierno, en temas tan ríspidos e inoportunos como la deuda externa o la relación con el FMI, ahora obligadamente justificadas por Alberto. Tal vez lo más significativo de sus diatribas fue el lugar elegido para lanzarlas: nada menos que Cuba, la bestia negra de los Estados Unidos, casualmente el país más influyente en el directorio del Fondo, decisivo para la adopción de decisiones.
La sucesión interminable de viajes que la Vicepresidente realiza a la isla no parece deberse sólo a su preocupación por la salud de su hija, con dolencias desmentidas por la foto que publicó ella misma, y más allá de la obviedad de preservarla de los jueces argentinos, por lo cual resulta indispensable plantearse otra explicación,: ¿cuán necesarias pueden resultar ciertas reuniones con las cúpulas castro-chavistas y la fuerte protectora de ambas tiranías, la Rusia de Vladimir Putin?; ¿qué objetivo podrían tener esos encuentros?; ¿resulta razonable que se vinculen con la anhelada impunidad?
Es cierto que Cristina Fernández está extendiendo sus tentáculos, en los ámbitos judiciales ocupando con sus fieles cada vez más puestos claves en juzgados, cámaras, fiscalías, magistratura y organismos querellantes que pueden complicarle la vida en los juicios que se están morosamente realizando y, más aún, en aquéllos que aún no se han iniciado; le falta una pieza, la Procuración General, que pretende para Daniel Rafecas. Pero eso debemos cargarlo sólo en la cuenta del "cabotaje".
Pero no lo es menos que está buscando -y lo prueba su fuerte influencia en la designación de embajadores "militantes" en países claves- recrear las organizaciones regionales que encarnaban al "socialismo del siglo XXI", el dogma inventado por Hugo Chávez para promover el marxismo en América Latina. Y allí aparece, nítido, el principal objetivo del original regreso al poder de Cristina Kirchner: la venganza.
Porque no debemos (ni podremos) olvidar que se ha quedado, también, con el comando de todos los organismos de control, en especial de la Inspección General de Justicia, que controla a todas las personas jurídicas del país. Desde allí, podrá inmiscuirse -como hizo tantas veces cuando fue presidente- en la vida de las sociedades, asociaciones civiles y fundaciones opuestas a su proyecto y evitar intromisiones en las propias.
Si consigue anular totalmente a Alberto Fernández, podrá desplegar sus acciones vengativas contra el campo, las grandes empresas, la prensa libre, las fuerzas armadas y de seguridad y la Justicia, y hundir una puñalada trapera en el tejido social, incrementando la pobreza y la ignorancia -como hizo otro de sus incondicionales, Alejandro Vanoli, a cargo de la ANSES, al suprimir la exigencia del certificado de escolaridad como requisito para acceder al subsidio de apoyo escolar- e implantando el ridículo "lenguaje inclusivo" en toda la administración pública.
Más temprano que lo esperable, las tensiones han estallado en el Gobierno entre el "albertismo" y el kirchnerismo duro, y cada día se acerca más el momento de la ruptura definitiva. Cuando ésta se produzca, como tantas veces he dicho, asistiremos a hechos violentos que ya hemos visto en los años 1973 a 1976, o sea, el enfrentamiento sanguinario entre las dos facciones del peronismo por el poder. Y con un agravante: es la primera vez que el famoso movimiento debe gobernar sin dinero.
Y allí estará el futuro inmediato de los argentinos: más allá de las declamaciones de los demás caciques provinciales, el único territorio que puede Cristina considerar verdaderamente propio es la crucial Provincia de Buenos Aires, puesta en manos de su valido Axel Kiciloff, porque siempre ha sido la causa eficiente de la caída de los presidentes. Pero allí nada es homogéneo: los intendentes, aun cuando hayan perdido peso específico al resignar la esencial reelección indefinida durante el gobierno de María Eugenia Vidal, detestan al Gobernador.
Entonces, la pregunta fundamental surge de las últimas encuestas, que informan una brusca caída en la imagen de Cristina y un cierto repunte en la de Alberto: ¿hasta cuándo quienes están conformes con éste y quienes votaron en un 40,8% contra ambos, todos dispuestos a colaborar para que al presidente le vaya bien, serán tolerantes con el "fuego amigo" que mina el futuro de todos? ¿Cuándo saldrá a la calle, como lo hizo en la campaña electoral, a demostrar su indignación ante el avance del kirchnerismo, que ya hemos vivido y que pretende cambiar la Constitución para llevarnos a Venezuela y a Cuba?
Bs.As., 15 Feb 20
Enrique Guillermo Avogadro
lunes, 1 de junio de 2020
Argentino: rigurosamente vigilados. Por Malú Kikuchi
A partir de hoy 30/5/2020, para salir de la casa todos los argentinos o extranjeros que residan en el país deberán bajar de su teléfono celular una APP (aplicación) inventada acá, denominada “CuidAR”. Desde ese momento estarán “cuidados” del covid-19 y controlados por el gobierno.
El verbo “cuidar” expresa una actitud positiva y simpática, significa ocuparse de una persona, animal o cosa. Es tierno. La APP que es obligatoria si se quiere salir de la casa para trabajar, ¿también para comprar medicamentos o comida?, consiste en: 1º se debe anotar el Nº del DNI. Luego el Nº del teléfono, además de la dirección donde viven.
Con esa información se le realizará un testeo (superficial) para comprobar que están sanos. Testeo que deberán repetir cada 48hs. Si detectan signos de enfermedad, serán debidamente atendidos. Ese es el propósito de la APP CuidAR. Mantener las personas sanas y ocuparse de las enfermas.
Conmovedor. El gobierno, desde el Presidente al ministro de salud, pasando por los que inventaron la APP, sumando algunos privados (China tiene algo muy parecido, pero no lo usa para detectar coronavirus), demuestra que está preocupado y ocupado por la salud de los habitantes.
Es algo que se debería agradecer. Además de agradecer tanta atención hacia las personas, estas deberían leer con atención todo lo referente al artículo 5ª de la APP. Simplemente por eso que decían los abuelos, antes de firmar nada hay que leer la letra chica. Allí siempre está la trampa.
Y como no podía ser de otra manera, la trampa está. Puede que no la usen, pero si bajan la APP les están dando la oportunidad de hacerlo. Dice el artículo 5º: se podrá localizar permanentemente a las personas, estén donde estén. Los datos van a parar a una subsecretaría.
Llegado el caso la APP podrá intercambiar los datos obtenidos (que serán demasiados) con otras autoridades gubernamentales ya sean nacionales, provinciales o municipales. Los datos podrán ser modificados ¿?, ampliados y o sustituidos ¿? por otras APP, SIN PEDIR PERMISO.
Con el pretexto de la pandemia, y han de estar bendiciendo al covid-19, han inventado (probablemente consejo del gobierno chino) una APP obligatoria para los que pretenden trabajar, para conocer qué hacen, donde están, y con quienes se encuentran. Llegarán al reconocimiento facial, sabrán hasta el color de la ropa interior. ¡Y lo que piensan!
No hay que dejarse aterrorizar, eso de “cuarentena o muerte”, es una falacia. La cuarentena no es mágica, puede prevenir siempre y cuando las condiciones del hábitat sean las correctas. Personas hacinadas en pocos metros cuadrados y la frase se revierte, la cuarentena puede matarlos. Casillas sin agua, casas precarias con agua corriente pero no potable, también ahí la cuarentena es una trampa mortal.
Tratar de manejar un país a través del miedo, no es un buen consejo, aunque demuestra que leyeron a Nicolás Maquiavelo que dice en “El Príncipe”, si el Príncipe no puede hacerse amar, debe hacerse temer. Se ve que llegar a la presidencia con votos prestados, es complicado.
Hablando de la obligatoriedad de la APP para poder ir a trabajar, sería conveniente leer la Constitución Nacional y llevarla en la campera o la cartera para mostrarla en lugar de CuidAR. En particular el artículo 14 que asegura “la garantía de poder transitar libremente” y el artículo 19 que asegura que “los actos privados de los hombres (en 1853 no existía el idioma inclusivo, también se refiere a las mujeres) sólo competen a Dios…”
La libertad, esa libertad por la que ha luchado occidente durante siglos, la libertad que ha costado tanta sangre, tanto dolor, tanto sacrificio, es obvio que no cayó como maná del cielo. Se ganó esforzadamente a lo largo de generaciones. ¿Están los habitantes de este país dispuestos a perderla porque un gobierno, que será temporal como todos los gobiernos, pretende hacer de las personas entes “rigurosamente vigilados?”
La libertad se ha de defender todos los días, de no hacerlo, siempre existirá un gobierno, un gobernante, una ideología en el poder, o todos ellos juntos, dispuestos a cercenarla. Es deber de los que habitan esta tierra, defenderla. Se hizo antes. Se puede ahora. No a la APP.
*”Trenes rigurosamente vigilados”, filme checo, 1966, dirigido por Jiri Menzel, obtuvo el Oscar en 1967 al mejor filme extranjero.
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